La casa que susurraba los nombres

  1. Relatos & Remedios
Nadie comprendía cómo la casa de la colina podía permanecer intacta y, aun así, seguir siendo el lugar que todos evitaban. No se hablaba de tragedias ni de crímenes, pero la gente aseguraba sentir una presencia silenciosa, una mirada oculta entre las paredes que hacía imposible acercarse sin estremecerse.

Un nuevo comienzo

Evelyn llegó al pueblo tras la muerte de su madre, buscando paz y un lugar donde recomponer su vida. Para su sorpresa, heredó la misteriosa casa. Aunque las advertencias fueron muchas, ella percibía un llamado que no podía ignorar, una sensación que la empujaba hacia ese lugar que todos temían.

La primera noche

Mientras acomodaba cajas, escuchó algo parecido a un susurro. No era viento, tampoco crujidos de madera; era una presencia cercana, una respiración tenue. Ignoró la inquietud hasta que, al apagar la luz para dormir, una voz quebró el silencio.

—Evelyn…

La voz sonaba suave, casi familiar. Ella encendió la lámpara y buscó en cada rincón, pero la habitación estaba vacía. Lo que fuera que la llamó no tenía forma visible… aún.

El descubrimiento

Al día siguiente encontró un diario escondido en un armario antiguo. Reconoció la letra de su madre al instante. En sus páginas leyó una advertencia: “La casa guarda los nombres de quienes la necesitan. No busca asustar, sino proteger.” Esa frase cambió por completo la percepción de Evelyn.

Los susurros regresan

  1. Esa noche decidió escuchar en lugar de temer. Se sentó en el pasillo, donde los murmullos eran más claros. Entonces, la voz habló de nuevo, guiando hacia un secreto escondido bajo la escalera: una caja metálica llena de cartas escritas por su padre, quien se creía desaparecido desde su niñez.

Las cartas revelaban que nunca había abandonado a su familia. La casa lo había atrapado de una forma inexplicable.

La llamada final

La última carta decía: “Si escuchas tu nombre, no huyas. Estoy tratando de volver.” El aire se volvió denso. La voz volvió, más clara que nunca.

—Evelyn… abre la puerta del sótano.

Aquella noche, Evelyn comprendió que la casa no buscaba atormentarla. Llamaba porque alguien la estaba esperando desde hacía muchos años, atrapado entre sus paredes y su silencio.

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